La Alcaldesa
Desde que fue proclamada la Virgen de la Cabeza por la Corporación Municipal, a instancias del vecindario, alcaldesa perpetua de la villa «de modo irrevocable y permanente» el 29 de julio de 1956, se instituyó el último domingo de dicho mes una nueva celebración.
Virgen de la Cabeza
La advocación está relacionada con la patrona de Andújar (Jaén), imagen aparecida en el Cerro de la Cabeza en el término de aquella localidad jiennense. Tan sólo una escultura mariana ostenta esta denominación en la provincia de Huelva, aunque consta que existió otra del mismo título en el santuario de la Reina de los Ángeles, de Alájar.
Recibe culto en la primera capilla abierta en el flanco izquierdo de la parroquia de San Pedro y San Pablo. Es una escultura en madera policromada de 0,5 metros de alto, adaptada para vestir. Sin autor conocido, data de la segunda mitad del siglo XV.
La talla original fue mutilada para que pudiera lucir los vestidos impuestos por la moda barroca. La Virgen, de pie, sustenta con la mano izquierda al Niño Dios y con la mano derecha ofrece una flor blanca, aunque, a juzgar por su actitud, primitivamente debió portar un cetro. El rostro, muy retocado, luce los consabidos aditamentos barrocos: ojos de vidrio, pestañas y peluca, postizas. La indumentaria, traje de seda blanco y manto de brocatel del mismo color, ocultan por completo la talla gótica. El Niño, de factura barroca, viste túnica celeste.
La figura, a pesar de la radical transformación reseñada, ha sido objeto de repetidas restauraciones. La última tuvo lugar pocos años antes de 1937.
Una tradición local sitúa la aparición de la Virgen a unos pastores en el barranco denominado de Puerto Moral, próximo a la finca de San Salvador. Desde la Baja Edad Media goza esta imagen de una gran devoción popular, hasta que en 1956 se instaura una nueva fiesta en su honor.
La fiesta tiene lugar entre el sábado y el lunes de ese último domingo de julio. En este último día, los panzurracos y panzurracas celebran últimamente una fiesta del agua en las calles del pueblo, en la que se mojan unos a otros, similar a otras fiestas serranas, como la de los Jarritos, en Galarza.
Durante estos días, el pueblo se engalana, se pasea a la Virgen y se la rinde Homenaje, se baila por la noche; durante el día el pantano queda cerca y por la tarde, espectáculos infantiles.